Hace ya unos años, cuando trabajaba en una pizzeria, atendí una llamada para hacer un pedido. Era un chico joven que, cuando le pregunté que qué salsa quería con su pizza, me pidió mezclar las salsa carbonara con la barbacoa. Sigue leyendo
Hace ya unos años, cuando trabajaba en una pizzeria, atendí una llamada para hacer un pedido. Era un chico joven que, cuando le pregunté que qué salsa quería con su pizza, me pidió mezclar las salsa carbonara con la barbacoa. Sigue leyendo