El hielo

A mi hermano de pequeño le gustaba mucho lamer hielo. Un día se le ocurrió lamerlo de la hielera, y se le quedó la lengua pegada. Que mal rato pasó el pobre…especialmente cuando mi tía acudió a sus gritos, y le despegó la lengua de un tirón. Pobrecito, tuvo la herida varios días hasta que se le curó.

Las semillas de tomate

Siendo pequeña, en un cuenco encontré semillas de tomate secas. O eso creía yo. Al probar unas pocas, descubrí que eran guindillas, picaban horrores.

El ratón nuevo

Me compré un ratón inalámbrico nuevo para el PC. No conseguía hacer que funcionase, ni reinciando windows, ni sacándolo ni volviéndolo a conectar, ni reinstalando drivers.
Al final, mi hermana encontró que pasaba: Se me olvidó darle al botón de encenderlo que tiene por debajo.